Mudarse a Chile es un proyecto. La vida diaria aquí es la parte difícil.
Cuando se traslada por trabajo, normalmente supera la transición rápido: tiene colegas, una rutina y un negocio que conoce. El cambio es más duro para su pareja, que tiene que descubrir una ciudad nueva, a menudo en un idioma que todavía está aprendiendo, sin una agenda de contactos a la cual recurrir. Y la vida diaria les sigue lanzando desafíos a ambos: el propietario no arregla la calefacción y solo responde en español, necesita un médico confiable pero no sabe en quién confiar, necesita transferir dinero y cada opción tiene condiciones distintas. Asistencia Expat es una membresía mensual creada exactamente para estas situaciones: hasta 10 solicitudes al mes, lo que sea que necesite, desde encontrar un gásfiter hasta entender una notificación tributaria.







